La Sierra de Albarracín, es por sus valores naturales, culturales y patrimoniales, uno de los enclaves más singulares de Aragón.
Situada en el suroeste de la provincia de Teruel, es una de las zonas más elevadas del Sistema Ibérico, y está formada por un sistema orográfico donde se asienta una de las principales divisorias de aguas de la Península, ya que aquí nacen algunos de sus ríos más importantes.
La mayoría de los municipios de la Sierra, pertenecen a la denominada Comunidad de Albarracín, institución con más de ocho siglos de historia y única comunidad medieval que permanece en nuestros días y mantiene vivo el fenómeno mancomunado.
Ya en la Prehistoria, los hombres primitivos que habitaron estas tierras, dejaron numerosas y muy bien conservadas, muestras de arte rupestre levantino del postpaleolítico , entre 6.000 y 1.000 años antes de Cristo. Estos formaban sociedades cazadoras-recolectoras, divididas en tribus que aprovechaban los abrigos naturales para cobijarse y realizar sus ritos.
Estas importantes manifestaciones históricas y culturales de arte rupestre levantino y el enclave donde se encuentran, han originado la creación del Parque Cultural de Albarracín.
Albarracín (1.100 habitantes) es una de las localidades aragonesas más visitadas. Es la Ciudad de la Comunidad del mismo nombre y, pese a su reducida población actual, ha desempeñado un importante papel en la historia, como cuando, entre 1.170 y 1.285, constituyó un Señorío independiente de Castilla y Aragón.
El yeso de tonos rojizos de las fachadas, la madera de puertas y ventanas y los detalles de forja caracterizan su arquitectura. Declarada como conjunto histórico-artístico, Albarracín es un lugar hecho para pasear por sus callejas en cuesta, y recrearse en la contemplación de sus rincones cargados de tipismo.
El paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno ocupa 3.355 Ha. de los términos municipales de Bezas, Albarracín y Gea de Albarracín, y se caracteriza por un afloramiento de piedra arenisca roja del Triásico, llamada "piedra rodeno" por los lugareños, que tras sufrir una intensa erosión, han dado lugar a un intrincado paisaje pétreo de pasillos, acantilados, torreones y viseras, ornados con Taffonis (grupos de agujerillos parecidos a las celdas de las colmenas) y Gnammas (agujeros en la piedra con forma de olla).
Sobre el suelo del rodeno crece una masa forestal de pino resinero que caracteriza el paisaje vegetal.
Gran parte de la Sierra de Albarracín se halla incluida en la Reserva de Caza Montes Universales, debido a su abundancia de ciervos, jabalíes, zorros, gatos monteses, garduñas, conejos, liebres, perdices y codornices. Las paredes rocosas cobijan a una numerosa colonia de buitres, y según la época podemos avistar alimoches y águilas. En las cercanías del Parque Cultural se encuentra el Sabinar de Saldón, uno de los mayores de Europa, donde encontraremos longevos ejemplares de sabina albar de gran envergadura.
En la Laguna de Bezas, cerca del sabinar de Saldón, se pueden contemplar fochas, patos, garzas y otras aves acuáticas. Los pinos y sabinas que rodean la laguna aumentan la belleza del paraje.
Oficina de Turismo de Albarracín: C/Diputación Provincial. tfno: 978 710 251 Asociación turística "Sierra de Albarracín". tfno: 978 714 230 Asociación de viviendas de turismo rural "Sierra de Albarracín". tfno: 978 701 033
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