Esta ciudad reúne los requisitos para satisfacer a todo tipo de visitantes: riqueza monumental, paisajes naturales, historia urbanística, tradición y gastronomía
Con sus 50.000 habitantes, es la segunda ciudad de Aragón y se encuentra comunicada con Zaragoza mediante 70 kilómetros de autovía. La ciudad se asienta sobre un cerro enmarcado por dos condicionantes geográficos aragoneses: los Pirineos y el Valle del Ebro.
No se conoce con exactitud desde cuándo se ubica la ciudad en su actual emplazamiento pero se puede decir que en 1985 se descubrió un busto ibérico de hace 2500 años que debió pertenecer a algún tipo de asentamiento urbano.
De estilo gótico, declarada Monumento Histórico-artístico den 1931. Elementos a destacar son: -Retablo Mayor: realizado con alabastro de las canteras de Gelsa por el escultor Damián Forment. Mención especial para las tres escenas principales de la Pasión: el Camino al Calvario, la Crucifixión y el Descendimiento. -Portada: de autor desconocido, como la Catedral. El tímpano lo ocupa una Virgen con Niño; sobre la puerta hay tres escudos duplicados y los lados, catorce estatuas de los apóstoles. -Capilla del Santo Cristo de los Milagros, construida por Pedro de Ruesta, venera una imagen medieval de Cristo crucificado. -Capilla de los Lastanosa, donde están enterrados Juan de Lastanosa, noble y erudito oscense y su hermano, canónigo de la Catedral.
Importante ejemplo de iglesia románica aragonesa, declarada Monumento Nacional en 1885. Los reyes aragoneses Alfonso I el Batallador y Ramiro II el Monje se encuentran enterrados en el claustro.
La portada de la iglesia, cuenta con un crismón, símbolo trinitrario típico del románico aragonés. La iglesia consta de 3 naves que finalizan en ábsides semicirculares. Las bóvedas son de cañón.
Dentro de la iglesia destacan: el Retablo Mayor, la escultura gótica de la Virgen de las Nieves, las pinturas murales del siglo XIII de la nave central, la capilla de los Santos Justo y Pastor, el Coro, el Retablo de la Anunciación, el busto de San Vicente y la efigie de San Justo.
Las murallas, de piedra y del siglo IX, rodean con sus 1800 metros de longitud la parte antigua de la ciudad. Aunque llegaron a tener 9 puertas, actualmente sólo se conserva una, la Puerta de Montearagón.
Ejemplo del estilo renacentista aragonés, el Ayuntamiento ocupa dos edificios antiguos: las Casas de la Ciudad y el Colegio Universitario de Santiago.
El Ayuntamiento alberga los símbolos de la ciudad: el Sitial del Justicia de Huesca, el Archivo, la Bandera, el arca de los Oficios y las Juratorias de plata. El Colegio de Santiago cuenta con un Escudo Imperial en sus escaleras y una Capilla dedicada al apóstol Santiago.
Instalado en el Palacio de los Reyes de Aragón y en la antigua Universidad, fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931.
El Palacio Real presenta un torreón hexagonal que alberga la sala de la Campana de Huesca y la sala de Doña Petronila. En el centro del palacio se ubica el Paraninfo universitario y junto a él, aparece una capilla.
El edificio de la antigua Universidad llama la atención por su patio octogonal, ideado por el profesor Aritiaga. La fachada presenta el escudo de Huesca flanqueado por las ermitas de Santa María de Salas y San Martín de la Val d´Onsera.
Barroca, construida en honor del patrón de la ciudad, San Lorenzo, cuenta con tres naves y planta de salón. La fachada (s.XVIII) presenta una torre en el centro, lo que podría asimilar la parrilla donde fue quemado el santo.
Situado en los antiguos jardines del Palacio de Lastanosa, este parque está dedicado al científico Miguel Servet, nacido en Villanueva de Sigena.
En el parque crecen multitud de especies de árboles y aves. Además, encontramos también esculturas como el Monumento a las Pajaritas, un Quiosco de Música, la Casita de Blancanieves, el Estanque de patos, el Teatro Griego y la Fuente del Ibón.
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